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El oficio más triste en pandemia: despedir hasta 7 cuerpos por día

A sus 26 años, Andrés ya conoce el peligro de la muerte. Todos los días sepulta y crema cuerpos de personas contagiadas de covid-19. “Es muy desgastante”, dice

  • IVONNE ORTIZ
  • 27/01/2021
  • 18:33 hrs
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El oficio más triste en pandemia: despedir hasta 7 cuerpos por día
Desde noviembre el trabajo de Andrés ha aumentado, así como los contagios por covid y las muertes (Foto: Cortesía)

León-. Andrés oprime el botón del horno de cremación todos los días. También echa palazos de tierra a las gavetas de los panteones. Su oficio, hoy más que nunca es necesario. El covid-19 se ha llevado a 2 mil 683 personas en la ciudad, y en medio de esta cantidad de muertes él se gana la vida.

“Ahorita con la pandemia nos tardamos hasta tres días en entregar un cuerpo. Hay veces que hay hasta 40 cuerpos en fila y tenemos que esperarnos para entregar las cenizas. De hecho ahorita tengo un servicio que voy a entregar hasta pasado mañana”.

(Foto: Cortesía)

Su nombre es Andrés González Torres, tiene 26 años. Pero desde los 12 empezó a trabajar en la inhumación de restos. “Mi mamá y mi papá tienen 35 años en el ramo funerario”, dice en una llamada telefónica.  

Él, su cuñado y su esposa son dueños de la funeraria San Judas Tadeo, ubicada en la calle Acerina #103, en colonia San Rafael. Pero el Grupo Ureña Funerarios les presta el espacio para las cremaciones, en la colonia San Juan de Dios.

Juntos trabajan 24/7 para darle sepultura e inhumación a los cuerpos de personas, (que últimamente la mayoría están contagiadas de coronavirus). Hay veces en los que se les juntan hasta 7 cuerpos por día.

“Al día he tenido hasta 7 cuerpos, en una semana 18 o 20 servicios (…) Es muy desgastante ahorita por el virus del covid. (Trabajamos) De lunes a domingo, las 24 horas”.

(Foto: Cortesía)

 

Sus únicas armas en el campo de los contagios son un overol, un par de anteojos, dos cubrebocas, guantes y/o mascarillas de gas. La esposa de Andrés ha dejado de ir a la funeraria por miedo a contagiarse y llevar el virus a sus tres hijos.

“Tengo mucho miedo porque tengo tres hijos y a mi esposa, sí es mucho lo que nos cuidamos. Nos ponemos nuestro overol, por ejemplo, si es caso sospechoso dos guantes y si es confirmado hasta tres guantes”, relata el chico de 26 años.

UN ADIÓS ATÍPICO

Andrés detalla cómo es el proceso para despedir a los cuerpos. Dice que tienen que ir a recogerlos–son entregados en una bolsa- a la clínica hospitalaria, para luego ponerlos en el ataúd.  

“Nosotros vamos directamente a recoger el cuerpo, usamos anteojos, protectores, doble cubreboca. Lo llevamos directamente al crematorio, o hay veces que las familias quieren sepultarlos, tenemos que emplayar totalmente la caja”.

Ubicación de la funeraria San Judas Tadeo, de la que es dueña la familia de Andrés

En ocasiones él y su cuñado deben usar doble overol, para evitar contagiarse. También sanitizan el lugar cada que entra y sale un cuerpo del crematorio.

“Emplayamos el ataúd y directamente a la gaveta, de hecho en el Panteón Municipal nos piden usar doble traje –overol-“.

En los casos de covid ¿Es obligatorio cremar el cuerpo? Andrés contesta que “es mejor, pero hay mucha gente a la que no le parece”.

En Gayosso pisan el mismo terreno. Un trabajador confesó que "llegan hasta 15 cremaciones por día".

EL TRABAJO AUMENTÓ DESDE NOVIEMBRE

Dicen que nos estamos haciendo ricos, pero también hemos perdido seres queridos por el covid, dice el joven detrás del teléfono. Confiesa que en noviembre los contagios se agudizaron, desde entonces, su trabajo se resume en días en los que solo llega a dormir a su casa.   

“Desde que empezó la pandemia hubo unos cuatro o cinco meses de trabajo. Luego se calmó, a unos tres servicios por día. Ahorita ya excedió demasiado, como desde hace tres meses”, cuenta Andrés.

Andrés y su compañero se tienen que cubrir con doble protección cuando van por cuerpos contagiados de covid (Foto: Cortesía)

Su declaración coincide con lo que ha dicho Juan Martín Álvarez Esquivel, director de Salud Municipal, quien alertó que las compras del Buen Fin –a finales de noviembre-provocaron una ola de contagios, que se ha disparado aún más con las fiestas decembrinas y el Día de Reyes.

Una cremación antes de la pandemia significaba entregar el cuerpo en cinco horas, cuenta. “Ahorita con la pandemia nos tardamos hasta tres días. Ni hemos podido disfrutar esta semana”.

Sobre las víctimas, Andrés dice que la mayoría son adultos que sobrepasan los 40 años. “La más chica que me ha tocado fue de 28 años”, comenta.  

Fue el 16 de enero cuando más casos de covid se registraron en Guanajuato, de acuerdo con la gráfica de la Secretaría de Salud

Se ha enfrentado a escenarios contrastantes: por un lado ver el desfile de muertos por covid, y por otro, escuchar que a un costado del crematorio la gente hace fiestas.

“Yo digo que se cuiden mucho porque esto está muy sacado de onda, hemos visto que estamos cremando personas, y a lado personas haciendo una fiesta ahí, con mariachi”.

Su trabajo le ha hecho entender la realidad, que muchos ignoran.

GUANAJUATO TOCA PICO DE CONTAGIOS

El estado ha tocado el pico más alto de contagios. Cinco hospitales ya no tienen camas disponibles en estos municipios: León (Las Joyas), San Francisco del Rincón, Purísima, Tarimoro y San Felipe. Hasta este 27 de enero, Guanajuato suma 105 mil 780 casos confirmados, y 7 mil 739 muertes, de las cuales 2 mil 683 pertenecen a León, de acuerdo con la Secretaría de Salud Estatal.