Opinión

¿Qué tienen que ver los chips con la cancelación del rally en Guanajuato?

En los países con fuerte presencia de la industria automotriz se presenta un riesgo del repunte de los efectos de la pandemia y México no es la excepción

  • 23/10/2021
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El Campeonato Mundial de Rally (WRC) anunció que el continente americano queda fuera del calendario oficial para el año 2022 y con ello, por segundo año consecutivo, Guanajuato no verá la realización de este importante evento.

Por supuesto que en las redes sociales las reacciones no se hicieron esperar, algunos lo lamentaban y otros pedían reconsiderar la decisión. Pero en el comunicado oficial se podía leer textualmente que la razón principal para la decisión es que “(…) los desabastos de componentes y problemas de transporte de los equipos de nueva generación que tendrían que salir a los eventos de América en la primera mitad del año no estarán listos en tiempo”. Es decir, no es falta de voluntad, sino falta de chips.

En la pasada entrega de esta columna, explicamos seis razones por las que la escasez de chips en el mundo está haciendo crisis y afecta a Guanajuato, principalmente en la industria automotriz, pero no solo en ésta.

Las conté desde la tribuna en el Congreso y en este espacio:

1. Abril – mayo 2020. Aumento de la demanda de aparatos electrónicos de uso doméstico y una sustitución en la producción de chips para automóviles.

2. Septiembre 2020. Incremento a las restricciones de importaciones chinas a EUA y una sustitución en esa demanda de importaciones hacia países como Taiwán y Corea.

3. Marzo 2021. Una caída en la oferta de chips japoneses por la destrucción de su capacidad instalada de producción.

4. Junio 2021. Un incremento en la escasez de recursos hídricos en Taiwán.

5. Agosto 2021. Aumento en las restricciones para la extracción de silicio, reduciendo significativamente la oferta del mineral.

6. Octubre 2021. Desacoplamiento de las cadenas de productivas internacionales y desorden en el proceso de fijación de precios. 

En los países con fuerte presencia de la industria automotriz se presenta un riesgo del repunte de los efectos de la pandemia y México no es la excepción. Además de la disminución inmediata de las ventas, se presentan problemas que afectan a los empleados de dichas empresas y los de su proveeduría, los cuales están siendo enviados a su casa por los paros técnicos con disminución de sueldos con el miedo de ser despedidos en caso de que el problema no se resuelva de manera pronta. Esta disminución de sueldo impactará directamente en el consumo de cada familia.

Las empresas en diferentes partes del mundo, no le están pagando a sus empresas proveedoras grandes, ellas a las medianas y a su vez a las micros, lo que genera escasez de liquidez y no podemos pensar que esto no pasará o ya está pasando en Guanajuato y con la incertidumbre de cuánto durará.

Los impactos son diversos, y van desde no poder adquirir camionetas Chevrolet o Ram, pick ups de 8 cilindros para usarlas como patrullas en Torreón -según las especificaciones del Sistema Nacional de Seguridad-, hasta el posible cierre de mipymes que no aguanten la recuperación del sector.

El panorama no parece alentador. Hoy mismo me reuní con el Consejo Ciudadano de Desarrollo Económico en León. Con Enrique Dorantes, Selene Diez y Juan Carlos Sojo compartí esta preocupación y otras en materia de tecnología e innovación y su relación con el desarrollo económico y social de León y Guanajuato.

Todos los mensajes que he recibido sobre este tema, y que agradezco, coinciden en la necesidad de trazar rutas urgentes para el Guanajuato del futuro, pues las soluciones de corto plazo no parecen podernos sacar del bache que se profundiza.

En México y en Guanajuato específicamente tenemos grandes retos, la falta de energía, el retroceso que el Gobierno Federal busca con su reforma energética que nos transporta al siglo pasado y sus oídos sordos a estos temas, nos colocan en condiciones más complejas para tomar oportunidades y aprovecharlas al máximo.

Necesitamos involucrar a verdaderos expertos en el tema a nivel mundial que nos ayuden a generar una lista de proyectos que puedan ir más allá y tomar en cuenta tecnologías como blockchain, ciberseguridad, computadoras cuánticas y desarrollo de redes 5G.

Debemos generar colaboración internacional e invertir fondos del estado, de la federación y del sector privado y académico por medio de consorcios que beneficien al crecimiento y a la diversificación de la industria tecnológica en Guanajuato.

La oportunidad es el diseño, fabricación y desarrollo de una dependencia mutua con otras industrias y países. El camino a seguir ya lo están estableciendo, debemos aprovechar ese conocimiento y definir pasos claros y proyectos específicos, como cuando se decidió que nos convirtiéramos en una fuerza automotriz.

Esperamos pronto una convocatoria amplia desde el Congreso para sentarnos a la mesa con todo el sector, porque solo juntos podremos seguir construyendo el futuro. Contar con información y análisis de los impactos de esta escasez de chips en la economía, en particular del sector automotriz del Estado y a nivel nacional, nos ayudará a definir con claridad las acciones de corto y mediano plazo para reducir los efectos negativos y plantear una estrategia de largo plazo que permita a Guanajuato y a la región del Bajío seguir construyendo su liderazgo como una región de crecimiento y desarrollo.

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