Opinión

México en llamas

Cómo ha quedado de manifiesto durante las fiestas decembrinas, la nación continua en total caos político derivado de la pésima conducción del gobierno federal

  • 08/01/2022
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Antes de entrar al tema que nos ocupa, una sentida felicitación y los mejores deseos a todas y todos los amables lectores y sus familias en esté Año Nuevo, esperando de todo corazón que la salud, el trabajo, la paz y armonía estén presentes en sus hogares hoy y siempre. Ya de vuelta a la cotidianidad, retomo mis colaboraciones semanales, con el propósito de seguir compartiendo con todos ustedes el acontecer político, social y económico de nuestro querido país.

Cómo ha quedado de manifiesto durante las fiestas decembrinas, la nación continua en un total caos político derivado de la pésima conducción del gobierno federal y la nula posibilidad de que México pueda transitar por el camino de la paz y estabilidad social que millones anhelamos para vivir con dignidad. La clase política en su conjunto, vive momentos de clara descomposición privando como siempre el interés personal por encima del pueblo.

Y el pueblo, sumido en la apatía total demostrando un desinterés y vale madrismo enfermizo de los temas públicos que aquejan a la sociedad en su conjunto, dando carta ancha al gobierno en su conjunto para hacer y deshacer como le viene en gana. La oposición política sumida en sus ya clásicas broncas luchas internas, para ocupar espacios en sus propias nomenclaturas internas.

El crimen organizado, asentado como un verdadero poder alterno en todos los rincones del país, haciendo de México un territorio ingobernable y en llamas permanente sin que la autoridad federal haga algo, al contrario, los criminales saben que cuentan con la tolerancia de la política pública del gobierno de la república de "abrazos, no balazos". No existe una solo entidad federativa que no viva en vilo las consecuencias del narco-estado mexicano.

Mientras tanto, los gobiernos estatales y municipales de rodillas ante los distintos cárteles que "gobiernan" e imponen su voluntad en estados y municipios que se han convertido en simples contabilizadores de crímenes atroces derivado del ajuste de cuentas y que acuden a la escena del crimen a mirar la escena y aislar con la famosa cinta amarilla el lugar de los hechos. La sociedad en silencio, ante la imposibilidad y nula respuesta de las autoridades municipales, estatales y federales.

Los muertos crecen y crecen sin parar, mientras México se encuentra en llamas por la incapacidad probada de las autoridades federales y la dependencia política y administrativa de los gobernadores y presientes municipales, que han encontrado en la disculpa pública y en la ya clásica declaración "de que la inseguridad pública derivada de la actuación del crimen organizado, es responsabilidad de la instancia federal y no de los gobiernos locales".

Y como "cereza del pastel" para despedir el año pasado y dar la bienvenida al Año Nuevo, la novedosa variante OMICRÓN que acecha y amenaza a la humanidad entera y por supuesto, a toda la sociedad mexicana en su conjunto, donde nuevamente el gobierno federal se dedica a administrar los enfermos y muertos derivados del Covid-19, sin aplicar medidas preventivas serias.

Es hora de que la sociedad mexicana despierte, ya no hay tiempo y el "hubiera" no existe. El suicidio social está a la vista de todos, tenemos que cambiar a la clase política toda en su conjunto y forzar nuevos liderazgos, nuevas caras, nuevos pensamientos políticos, nuevas opciones que ayuden a sacar a México de las llamas.

¿No cree usted?

Dr. Carlos Díaz Abrego

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