Opinión

Los guanajuatenses listos para dar la batalla política y jurídica

No hay duda: “Aún hay otras Alhóndigas por incendiar”

  • 01/11/2020
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De los muchos, muchos temas que padecemos y sufrimos los mexicanos por culpa del gobierno del presidente López Obrador, uno más se abre gracias a la incapacidad, soberbia e intolerancia del déspota gobernante. Me refiero al llamado de 10 gobernadores del país de distintos partidos políticos (PAN, PRI, PRD, MC e independiente), de los estados de Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas respectivamente; para que se revise la Ley de Coordinación Fiscal con respecto al pacto que tienen los estados con la federación para cambiar la fórmula de distribución del presupuesto federal.

El tema fino y puntual es el pacto fiscal. ¿Qué es eso? Es revisar o renegociar los impuestos, ¿quién paga qué y cuánto respecto al dinero que le toca a cada estado de los impuestos que recauda cada entidad federativa? Todo esto está plasmado en la Constitución Política, en la Ley de Presupuesto, en la Ley de Coordinación Fiscal y durante el paso del tiempo se ha actualizado teniendo como antecedente más próximo la administración del presidente Felipe Calderón.

En esa revisión resultaron afectadas algunas entidades como la CDMX, Campeche, Tabasco y uno de los que salieron ganando fue el Estado de México. Como en toda renegociación unos pierden más que otros de acuerdo a la fórmula de distribución de los recursos y al peso político de cada estado, siempre dialogando, hablando, haciendo política y negociando que para eso es la política.

Pero ahora no, de ninguna manera el gobierno de AMLO negocia absolutamente nada, al contrario, impone su gran mayoría en el Congreso y él dispone a quién se le da, cómo, cuánto y cuándo. El dinero lo asigna el presidente a los estados como quiere, brindando carretadas de recursos a sus aliados y socios políticos y a sus adversarios o contrarios nada para ninguna obra pública.

Todos los mexicanos sin excepción hemos visto como en estos casi dos años de gobierno, el presidente hace y deshace como le da la gana y utiliza el dinero del pueblo para lo que considera su prioridad: los ninis, el tren maya, le refinería de Dos Bocas, la construcción de estadios de béisbol, etc, etc., dejando a un lado temas tan sentidos, importantes y urgentes como dotar de medicamentos a los hospitales públicos, proporcionar tratamientos a los miles de niños y personas enfermas de cáncer, cancelar 109 fideicomisos y utilizar ese dinero (68 mil mdp), en comprar votos para el próximo proceso electoral.

Mientras siguen y siguen muriendo todos los días cientos de mexicanos por la epidemia del COVID-19, como si fuera poco, ésta semana el presidente ordenó a su partido MORENA disponer de 33 mil mdp, del Fondo de Salud para utilizarlos, en ¿qué cree?, en comprar más y más votos para el próximo año electoral y así estar en condiciones de volver a tener mayoría en la Cámara de Diputados y ahora si, terminar de destrozar a México.

Y en la soberbia que caracteriza al presidente, convocó a los gobernadores de la llamada “Alianza Federalista”, antes mencionados, a llevar a cabo una consulta en cada unos de los estados que gobiernan, para que la gente tenga conocimiento y manifieste si está o no de acuerdo para cambiar la fórmula de distribución del presupuesto.

La realidad es que la estructura del gobierno actual, la concentración del poder absoluto y las decisiones políticas del presidente y su partido MORENA nos están asfixiando y matando poco a poco a los guanajuatenses y no lo vamos a permitir. Hace poco nos amagaron con “desaparecer los poderes” y ahora nos castigan con reducir el presupuesto y darnos migajas de lo que se recauda en el estado.

Como dijo el Gobernador de Guanajuato: “No es con dádivas como se construye el progreso y el bienestar de las familias, es con esfuerzo, con trabajo, con educación, con oportunidades. Los guanajuatenses defenderemos lo más importante, el futuro y el bienestar de nuestra gente”.

No hay duda: “Aún hay otras Alhóndigas por incendiar”

¿No cree usted?

 

 

DR

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