Opinión

Con la pobreza no, Gobernador

Vale la pena detenerse en la revisión de las cifras oficiales proporcionadas por el Coneval en 2018 y compararlas con los dichos de Diego Sinhue Rodríguez | David Martínez Mendizábal

  • 26/10/2019
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La grave situación de inseguridad en Guanajuato ha focalizado la atención pública en demérito de otro problema estructural también muy agudo, el de la pobreza.

Las relaciones entre ambas problemáticas no son mecánicas, pero un contexto de violencia estructural no es buena consejera para el comportamiento de grupos y personas, además su importancia específica se relaciona con el cumplimiento de derechos, es decir, lo necesario para gozar de una vida socialmente digna.

Hace unos días el gobernador de Guanajuato Diego Sinhue Rodríguez volvió a confirmar la supuesta buena marcha de su política pública y señaló que en nuestra entidad se disminuyó la pobreza en 7.1% como resultado de la estrategia Impulso 2.0. Y que ya es una constante, pues cada dos años bajamos los niveles de pobreza.

Vale la pena detenerse en la revisión de las cifras oficiales proporcionadas por el Coneval en 2018 y compararlas con los dichos del principal responsable para atender los problemas sociales de la población guanajuatense.

Para tal efecto utilizo la nomenclatura establecida por la Ley de Desarrollo Social. Hay que recordar que 2008 es el año en que, de forma bianual, se comienza a medir la pobreza en las entidades federativas con el método multidimensional.

    

Como se puede observar, del 2008 al 2018, disminuyó en 0.6 % las personas en situación de pobreza, pero aumentó el número de pobres, pues se sumaron 184,278 a esta grave condición. Si la referencia del gobernador es del 2014 al 2018, la disminución del 2.9% corresponde a 95,449 habitantes. Ni comparando 2016 con 2018 salen las cuentas alegres que presume el gobierno, pues tanto el porcentaje como las cifras absolutas muestran un incremento de las personas carenciadas. El único período de disminución más o menos significativa de la pobreza fue del 2014 al 2016.

El premio Nobel de Economía 2019 otorgado a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, pone acento en la importancia de la evaluación para demostrar que las políticas en materia de pobreza surten el efecto esperado.

El Coneval ya le había hecho la observación al gobierno de Guanajuato de "generar los mecanismos necesarios para que la toma de decisiones se base en información derivada de evaluaciones y difundir entre la ciudadanía información sobre el Sistema de Evaluación del Estado de Guanajuato y sus productos para que se interese en el proceso evaluativo".

Convendría que el órgano evaluador  proporcione los resultados obtenidos y muestren las evidencias del buen desempeño de los millonarios programas de desarrollo social acuñados en el terruño. Pero en tanto se publican, no conviene que ningún funcionario manipule los datos para su beneficio, aparentando resultados que la estadística más básica desmiente. Ojalá fueran ciertas las afirmaciones de las que se presumen, pues están de por medio millones de guanajuatenses que esperan mejores oportunidades para construir una vida mejor, pero por desgracia no es así. Por una ética mínima, señor Gobernador, con cifras inventadas sobre la pobreza no haga campaña.