Opinión

Ahí viene el desabasto de gas…

El intento del presidente por combatir el huachicol terminó ocasionando caos y compras de pánico

  • 07/08/2021
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Como usted muy bien recordará, hace dos años y medio vivimos millones de mexicanos una angustiante experiencia al no contar con gasolina para nuestros vehículos. Con la entrada del actual gobierno, en 2019 y el anuncio de la lucha contra el robo de combustible y acabar con la corrupción heredada por parte de los anteriores gobiernos del PRI y PAN. López Obrador y su gobierno, anunciaron una cruzada contra el crimen organizado para acabar con la “ordeña” de ductos de Pemex.

Todo esto ocasionó un severo caos y compras de pánico en millones de familias mexicanas de todos los estratos sociales, que se vieron literalmente parados al no poder mover sus vehículos particulares, de carga o de trabajo para hacer su día a día normal como siempre lo habíamos hecho. Al grado, de no poder trasladarse al trabajo, llevar a los niños a la escuela y mucho menos actividades básicas y primordiales como ir al mercado, al banco o a un hospital a una urgencia, ya que no había forma de trasladarse por no contar con combustible.

Así fue como el actual gobierno de la república y el “brillante” presidente de México dio la bienvenida al pueblo con un anuncio y ejercicio de gobierno inaudito e ineficaz, donde toda la población se veía en estado de indefensión ante la falta de experiencia, capacidad y sobre todo planeación, para no afectar a millones de mexicanos que, por supuesto, aplaudíamos la lucha contra el robo del “huachicol”, pero repudiamos la estupidez e improvisación por parte del gobierno federal.

De ahí en adelante, un rosario de equivocaciones, improvisaciones y sobre todo mentiras, en boca del propio mandatario nacional en temas varios y por supuesto, su justificación absurda e inaudita de anunciar a todo el país, que con esas medidas de falta de abastecimiento de gasolina se terminaría con el robo de combustible y que bajaría el precio de los hidrocarburos y así lograr cumplir una promesa de campaña, al obtener el litro de gasolina a diez pesos. Mentiras y más mentiras.

En esos tiempos, ya se escuchaba que también el gas natural o L.P., como comúnmente se conoce, empezaría a escasear en los hogares o simplemente a subir de precio desmedidamente ante el desconcierto y asombro de millones de mexicanos al ver lo que jamás nunca habían visto y sufrido con el tema del desabasto de gasolina. Ahora es otra mafia, la de los distribuidores de gas la que tratará de combatir quien sabe como, el gobierno de López Obrador y que, con los antecedentes ya vividos con la gasolina y los medicamentos e insumos en general, viene un nuevo viacrucis en los hogares de todos los mexicanos.

Todo esto, gracias al anuncio del genial presidente de la creación de una nueva empresa estatal: Gas Bienestar. Así como con el precio de la gasolina, que juro y prometió que bajaría una vez que llegará al poder, AMLO señaló que el gobierno no ha logrado cumplir el compromiso de no subir los precios del gas L.P. Dicha empresa, operaría bajo el control de Pemex. Si Pemex es un verdadero desmadre y una empresa en quiebra. ¡Imagínese usted!

Poner un precio fijo al gas por parte del gobierno, seguro generará malestar y controversia por parte de los empresarios y distribuidores, que no se quedarán con los brazos cruzados y seguro generará desabasto y mercados negros, donde habrá gas, pero mas caros. Estamos hablando de un servicio de primera necesidad. Los gaseros siempre han sido abusivos, suben el precio cuando quieren, nadie puede garantizar el suministro de kilos o litros. En pocas palabras, también está administrado este servicio por un inframundo de gente mafiosa, tramposos y corruptos.

¿No cree usted?

Dr. Carlos Díaz Abrego

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