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Esta es la historia del chico que llevó su título a la tumba de sus padres

Dos meses antes de que Marcos se graduara su mamá murió, años atrás su padre también había fallecido; la promesa de titularse como enfermero seguía, la cumplió

  • IVONNE ORTIZ
  • 22/05/2021
  • 22:02 hrs
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Esta es la historia del chico que llevó su título a la tumba de sus padres
Marcos Mejorado se graduó en la licenciatura de Enfermería y Obstetricia, actualmente atiende a los trabajadores de una fábrica de Irapuato (Fotos: Facebook)

Si Marcos Mejorado tuviera a sus padres con vida "les diría que sí se pudo", dice en una llamada telefónica a La Silla Rota. El chico de 28 años que asegura que "las promesas son para cumplirse" se graduó como enfermero hace cinco años, y este 7 de mayo llevó el título profesional a la tumba de sus padres.

Marcos creció en Coatzacoalcos, es hijo único. Su papá trabajaba en Cemex, sin embargo, por cuestiones laborales le asignaron un cambio al estado de Guanajuato, él y su familia se vinieron a vivir a Irapuato hace 15 años. Una ciudad desconocida que pronto se volvería su tierra, pero dice que en su corazón siempre están los recuerdos familiares y la memoria del mar de Veracruz.  

Su gusto por la medicina lo llevó a estudiar una licenciatura en Enfermería y Obstetricia, en el campus Irapuato-Salamanca de la Universidad de Guanajuato. El camino que recorrió no fue fácil, en medio de sus estudios tenía la preocupación por el cáncer que padecía su madre, a unos meses de graduarse los días parecían grises.

Dos meses antes de terminar la universidad su madre murió, la enfermedad terminal se la llevó. Los días se dificultaron y a eso se sumaba la pérdida de su papá, ocho años atrás. "Mi papa falleció mucho antes, falleció desde que iba en la secundaria, como en el 2008 más o menos, tenía problemas respiratorios".

En vida, Marcos les hizo una promesa a sus papás: que se graduaría como enfermero. La cumplió, pero ellos ya no estuvieron para verlo.

Para el veracruzano la vida se complicó con la muerte de su madre, partió dos meses antes de su graduación. Al mismo tiempo que arreglaba trámites funerarios tenía que estudiar para la recta final, dice que un examen ceneval era imposible.

"No me titule por (examen) ceneval porque era reciente lo de mi mamá y me costó mucho más trabajo seguir trabajando y seguir haciendo la tesis, pero se logró".

Con la voz quebrada, Marcos relata que si hoy sus padres estuvieran vivos les daría las gracias por la educación y el apoyo que le dieron hasta el último momento.

"Les diría que sí se pudo, que gracias a Dios por darme vida para poder llegar a este momento, pues que ellos me dieron la oportunidad de terminar, que me hayan hecho una persona responsable, de bien".

Por la mente de Marcos cruzan los nombres de las personas que nunca lo dejaron solo: su tío y unos amigos a los que llama hermanos: "a lo mejor no tuve hermanos de sangre, pero sí los he tenido de corazón". El enfermero aprovecha la entrevista para agradecerles el apoyo en los días más oscuros.

"A mi tío Francisco Mejorado por motivarme a no dejar nada pendiente y a mis amigos Uriel Gutiérrez, Christopher Portillo, Bibiana Barbosa y Oscar Juárez por ayudarme a superar este proceso en su primera etapa, porque fue muy difícil para mí no rendirme, nunca me dejaron caer"

 

Echar un ojo al pasado es doloroso, a Marcos lo persigue la sombra de un duelo, pero también el recuerdo de su familia y de Veracruz. "A veces extraño mucho a mi familia, a mis primos, extraño mucho salir a la playa en vacaciones, fiestas familiares, comida, cultura, cosas que yo viví de niño"

Pero también tiene un presente feliz, actualmente trabaja como enfermero en SRG Global, una fábrica de Irapuato, y cuenta que en un futuro pretende especializarse en la capacitación de paramédicos.

"He pasado altas y bajas pero gracias a Dios puedo decir que encontré un trabajo que me hace feliz, gente que reconoce mi trabajo (...) mis metas no acaban aquí, tengo pensado mejorar, hacer más cosas".

Muchas personas no saben "todo lo que hubo detrás de este revuelo", dice Marcos al teléfono. Pues apenas la semana pasada su historia se robó el corazón de los internautas, y se volvió viral en redes sociales, luego de que un amigo le pidiera permiso para compartir la foto que se tomó en la tumba de sus padres.

Y aunque Marcos no quiso "hacerse famoso", dice que es un buen momento para motivar a las personas.

"Yo les diría que si tienen una promesa o algún compromiso con alguien, con un amigo, sus padres, un hijo, que cumplan, que a pesar de que el camino se ve dificultoso a veces, la recompensa es muy gratificante".

Fotos: Facebook