ESTADOS

"Él vive en otras personas", dice la madre de Ramón, donador de San Pancho

En una plática familiar, el chico de 28 años dijo que quería donar sus órganos. Americanista y entrenador deportivo, así era Ramón antes de morir en accidente

  • IVONNE ORTIZ
  • 03/05/2021
  • 14:11 hrs
  • Escuchar
"Él vive en otras personas", dice la madre de Ramón, donador de San Pancho
Ramón pausó un diplomado en Terapia y Rehabilitación, en Celaya. Tenía una licenciatura en Educación Deportiva (Foto: Facebook)

San Francisco del Rincón-.Antes de hablar de Ramón su madre Elia respira profundo y dice que su recuerdo le va a hacer llorar. Su hijo de 28 años se convirtió en un héroe que al morir en un accidente donó todos sus órganos, ayudando a más de 250 personas. El apasionado deportista siempre será recordado en San Pancho.

"Es algo bonito para uno porque sabemos que él (Ramón) vive en otras personas, a lo mejor por eso siento que se me fue porque no lo veo físicamente, veo todas sus fotos y quiero hablarle, quiero decirle muchas cosas. Pero también sé que vive en otras personas y que él sigue aquí un poquito, aun en el cuerpo de otra gente", relata a La Silla Rota Elia Margarita González, de 55 años, madre de Ramón.

A Ramón le decían ´Mon´ o ´Monchis´, pero su nombre completo es Ramón de Jesús Hernández González. El chico creció en la zona centro de San Pancho (un municipio con más de 130 mil habitantes). Desde niño fue un aficionado al deporte, al finalizar la preparatoria obtuvo una licenciatura en Educación Deportiva que le permitió ser entrenador de crossfit y natación. También fue profesor de Educación Física en una escuela preparatoria. Le iba al América y amaba el fútbol.

Un accidente  en motocicleta le quitó la vida en diez días. Ramón salió de la casa de una tía con rumbo a su casa, el 11 de abril. Antes de esa visita almorzó con su madre y su abuela, era un día común. De pronto, a Elia -su madre- la visita un tránsito y le avisa que su hijo chocó contra un poste. En segundos, ella se subió a la patrulla y llegaron a la calle Federico Medrano, pero ya no estaba Ramón, "ya se lo llevó la ambulancia", le dijo el tránsito a doña Elia.

"Se impactó con un poste, fue ahí por la Federico Medrano, él solito se impactó, no sé si se pestañó (se quedó dormido), se desmayó. Algo le pasó a mi hijo que hizo que se fuera derechito al poste, como si fuera ese su camino".

Las múltiples fracturas postraron a Ramón en la cama de un hospital privado y luego de uno público. Los doctores hicieron el intento por salvarlo y sus seres queridos también. Para costear los gastos, familiares, amigos, conocidos y pobladores de San Pancho organizaron bazares y tómbolas con una sola causa: ayudar a Ramón.

"La gente que nos apoyó económicamente, con sus oraciones, con sus bendiciones. Yo sé que mi hijo agradece todo y toda la familia agradecemos todo (...) fue muy querido por sus alumnos, por sus compañeros de escuela".

Lupita Guerrero Moreno, candidata a diputada federal por el distrito 07, dio el pésame a la familia con una esquela

Pasaban los días y la familia no quitaba el dedo del renglón, esperaban que Ramón regresara a casa. Sin embargo, el 21 de abril, los doctores del hospital público al que lo habían trasladado le informaron sobre su fallecimiento.

Cuando su madre recibió la noticia recordó la voluntad de Ramón. Esa plática familiar en la que el joven confesó que de morir, le gustaría donar sus órganos para salvar vidas. Su voluntad se cumplió.

"Se siente feo que le quiten algo a tu hijo aun cuando se haya ido, pero yo sé que hice bien porque va a vivir en otras personas (...) Tan solo con el músculo esquelético se salvaron más de 250 personas, más los órganos (...) es una satisfacción en parte".

El cuerpo de Ramón salió en una camilla de hospital cuatro días antes de  su cumpleaños –el 25 de abril-. Todos le aplaudieron: médicos, camilleros, enfermeras y familiares. El joven que había pausado un diplomado en Terapia y Rehabilitación, en Celaya, se había convertido en un donador.

"Le doy gracias a mi hijo por los 28 años que lo tuve a mi lado", dice su mamá en la llamada.

Ramón fue el quinto hijo de la familia, antes de su nacimiento la señora Elia tuvo complicaciones y perdió otros bebés. "Él fue mi quinto embarazo, no hay quinto malo", decía su madre.

Elia aconseja a las personas que han sufrido un accidente que, "agradezcan la segunda oportunidad que mi hijo no tuvo". Asegura que la decisión de donar órganos es de personas solidarias, como Ramón. Llama a concientizar y ayudar para salvar vidas.