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El portero que hacía reír, Teo González soñó ser Tota y terminó como Polo Polo

El comediante leonés Teófilo González Muñoz en su ciudad natal no sólo es conocido por contar excelentes chistes, sino que también es identificado por integrar

  • ISRAEL ALATORRE
  • 20/10/2021
  • 11:10 hrs
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El portero que hacía reír, Teo González soñó ser Tota y terminó como Polo Polo
A la izquierda el leonés Teo González en su faceta actual como comediante, a la derecha en su pasado tras las canchas, como portero (Fotos: Especial)

León-. El comediante leonés Teófilo González Muñoz en su ciudad natal no sólo es conocido por contar excelentes chistes, también es identificado por integrar el equipo de suplentes de los Panzas Verdes como portero profesional de 1983 a 1986, época en la que jugó junto a Cabiño.

Nació el 28 de octubre de 1960 en León, y desde secundaria además de ser buen portero y entrenar con La Fiera, también contaba chistes de manera innata a sus compañeros de escuela, situación que lo llevaba a ser el alma de la fiesta, pues donde quiera que se paraba le exigían que contara por lo menos una dotación de 20 chistes.

“Desde niño era mi sueño jugar con León en Primera División, llegué al primer equipo pero nunca debuté, sólo salí a la banca, fueron tres años los que estuve con el primer equipo de León buscando una oportunidad”, dijo en entrevista con Imagen Televisión

Lamentablemente su vida como portero profesional fue muy corta, pues como guardameta tenía que espera a que el primer portero saliera del equipo y después de otros años el segundo portero del Club León hiciera lo mismo.

“Pero mi posición es muy difícil, portero, es más fácil para un jugador de campo entrar de cambio, pero para un portero tiene que suceder algo extraordinario para jugar, como le pasó hace poco a Talavera que lo amonestaron dos veces y sólo así pudo entrar el portero suplente, pero en el caso de los porteros es muy difícil que lleguen las oportunidades”.

Con 26 años de edad, Teo no pudo esperar en la banca el éxito, pues sus pininos en cafeterías y restaurantes le exigieron que renunciara al futbol, ya que los aplausos y el recurso económico los estaba recibiendo como comediante en la industria de restaurantera. 

“No lo hacía profesionalmente, pero desde niño era el payaso del grupo, el que contaba los chistes en las reuniones, en las fiestas, en el equipo infantil y juvenil de futbol, en el Club León no me pagaban bien y tenía que hacer cosas extras para sacar más dinero y completar mi sueldo, y la única forma de hacerlo era haciendo comedia”.

“A la par de jugar futbol hacia comedia en bares y cafés cantantes, para ganar una lana, de hecho yo ganaba más dinero como comediante que como portero de futbol, gracias a Dios ya son 38 años de comediante y el futbol lo llevó en la sangre”, dijo Teo, quien a la par participa en una liga de veteranos en Guadalajara. 

EL SALTO A LA TELEVISIÓN 

Para principios de la década de los 90, Teo participó en Televisa del Bajío haciendo pequeños cortos de comedia y no tardó en recibir la oportunidad en Televisa de Jalisco, donde años después encontró la oportunidad para llegar a la barra de comedia del Canal de las Estrellas por las noches.

El comediante y productor Jorge Ortiz de Pinedo nombró a Teo González como “El Comediante de la Cola de Caballo”.

Sin embargo, la alegría que muestra Teo González a los mexicanos que le piden chistes para que los haga reír no tuvo una infancia fácil, el comediante fue criado por su abuela debido a la muerte de sus padres.

De niño se integró al Seminario Diocesano de Guadalajara. De joven fue el tercer portero del Club León, en donde también destacó por hacer reír a sus compañeros, entre ellos Evanivaldo Castro “Cabinho”, a quien siempre menciona en sus entrevistas, pues entrenó con él de 1983 a 1985, cuando el brasileño jugó dos temporadas en la Fiera.

Fue en julio de 1997 cuando empezó a tener pequeños espacios en el programa nocturno “Al ritmo de la Noche”, el cual era transmitido a nivel nacional, y después participó en diferentes eventos como "Espacio 98", "Festival Acapulco 98" y "Festival Acapulco Milenio".

Para marzo de 1998 integró el elenco del programa de chistes y comedia, "Para cargarse de risa" el cual le abrió las puertas para realizar shows al interior de la república y en países como Colombia, Costa Rica, Venezuela, Estados Unidos y prácticamente todo Centroamérica.

Su mejor etapa en Televisa fue cuando participó como estelar en las producciones de Jorge Ortiz de Pinedo como "Humor es los comediantes", "Festival de humor", "La casa de la risa" y "Fábrica de risas".

En esta etapa, recuerda con agrado el apoyo moral de su amigo Manuel “El Loco” Valdés, quien le dedicó palabras de motivación en los momentos más críticos del ascenso.

“Estuvimos en -Humores los Comediantes-, fue muy gratificante el reconocimiento que dio Don Manuel, al decirme que le gustaba mucho mi trabajo, estoy hablando de hace más de 20 años, a él le gustaba mi comedia fresca, familiar, nunca dejó de hacer lo que hacía, siempre estaba de buen humor, como comediante siempre estaba con la chispa”.

Logró poner en el gusto de la gente su popular forma de imitar el claxon de un Volkswagen sedan, conocido en México como vochito.

Teo González cumplió  38 años de trayectoria artística el pasado 30 de agosto, y los festejó con una gira artística por los Estados Unidos.

(Foto: Especial)

Sin embargo, la presión de ir y venir al país vecino y con 60 años de edad, el corazón le mandó un mensaje. El pasado 15 de octubre el comediante fue ingresado a un hospital de Guadalajara debido a que sufrió un infarto, fue oportunamente atendido por su médico y en 40 minutos de cirugía le salvó la vida.

González declaró a Televisa Espectáculos que su cuerpo le dio avisos, ya que tenía varios días con una molestia en el pecho cuando andaba de gira en Estados Unidos.

“Me estaba avisando, yo decía, ‘orita, orita’. Me hice un electro y salió perfecto, hasta me fui a jugar futbol, pero terminando me empezó a doler mucho el pecho. Como a las 10 de la noche ya no aguantaba el dolor, mi gastroenterólogo y me dijo que si estaba bien mi electro, no me preocupara. Me dio un poco de medicamento y se me quitó. Hice la noche normal”.

“El miércoles, también hice mi día normal, llegué a la casa, vi el partido de México y me subí a dormir porque me iba a Monterrey. Pero a las 5 de la mañana me pegó durísimo”, dijo.

Su familia alcanzó a llevarlo a urgencias donde se le destapó una arteria, operación que duró 40 minutos y después de tres días de observación pudo regresar a su casa en Guadalajara donde se recupera.

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