OPINIÓN

Entre tanto: Mutaciones

Columna de opinión de Francisco Arroyo Vieyra

  • Francisco Arroyo Vieyra
  • 19/08/2019
  • 23:58 hrs
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Mi abuela murió de 103 años, confesaba menos, pero yo que le hice el trámite de jubilación, sabía que eran 103. Era una mujer muy bella; ella misma se cortaba el pelo, una blonda blanca y rizada que lavaba a diario con jabón de coco.

México cumplirá en 2021, 200 años como país Independiente; México será bicentenario; mi abuela tenia pues en números redondos la mitad de la edad del país.

En esos casi 100 años, el país ha pasado por muchos laberintos en busca de su camino Institucional. El siglo 19 apenas alcanzó para fundar precariamente sus bases de estadidad.  El 20, y luego de una buena ayudada de Don Porfirio, pudo darnos más luces de lo que sería el país. El presidente Calles, creador de instituciones fue el gran arquitecto del México moderno, y por eso lo he considerado como el mexicano más importante de la primera mitad del siglo XX.  Luego les digo quien fue de la segunda.

La independencia más que transformación fue fundación. La Republica Juarista, más que trasformación fue resistencia; la revolución diríamos si fue transformación, como lo fue la época de los ajustes de los últimos años del siglo XX que iniciaron con el que considero, ¡sí!   El mexicano más importante en la segunda mitad, Salinas de Gortari. Si no, bastaría imaginarnos el país sin el TLC.  México se transformó en todos sentidos más allá del espantoso cierre político del sexenio.

Ahora, no exenta de grandilocuencia, se anuncia la cuarta transformación que pienso yo, no es sino un ajuste de esos que los mexicanos nos procuramos de cuando en cuando como una respuesta natural a excesos que por serlo resultan crueles y odiosos.

Cárdenas lo hizo, pero prohijó a Ávila Camacho para atenuar, Alemán lo hizo pero prohijó a Ruíz Cortines para atenuar. López Mateos lo hizo, pero heredo a Díaz Ordaz para meter freno, ¡frenon!  diría yo.

Este a su vez, entronizo a Echeverría que impulsó políticas publicas unipersonales basadas en la impartición de la Justicia Social, con resultados horrorosos. Su sucesor por el estilo, logrando ambos heredar al país una crisis muy cruel que costó mucho sortear. 

El periodo inmediato anterior, que inicio de la Madrid y acaba de culminar está siendo juzgado, y aunque no exento de escándalos de terrible corrupción, nos dejó en la senda de un mercado interno competitivo y eficaz, y un espacio en el contexto mundial muy respetado.

Hoy no sé a dónde vamos, cuando ganó López Obrador pensé que era la oportunidad exacta para la recuperación del salario, la reactivación del mercado interno, el freno de liderazgos insostenibles y el matiz de la odiosa desigualdad.  Creo que eso quiere, que lo piensa y lo desea, creo también que no sabe cómo hacerlo ni con quien. Ojalá lo logre.

La otra es que la conducta del actual gobierno obedezca a un plan muy bien prefigurado basado en la confrontación, el debilitamiento de las instituciones, caos, para entonces estar si, ante el advenimiento de un nuevo arreglo social que entonces seria si, una transformación. Ya veremos.